Hace ya unos días que el segundo encuentro Gufs se produjo en Aiguafreda.
Ahora pasados ya los primeros momentos, toca bajar de la montaña y gracias a ello podemos volver a nuestra realidad, sin dejarnos las tiendas ahí, para poder compartir con los demás esta gran experiencia y esta convivencia de encuentro y crecimiento.
El bullicio de todos los que por unos días hemos estado aquí se ha apagado, pero ahora lo que realmente puede llegar a resultarnos complicado es lanzar todo lo que aquí hemos experimentado a la vida real, a nuestra vida de cada día, pero a pesar de lo complicado que puede llegar a ser, lo importante es ratificar que lo vivido no ha sido un sueño que quedó en el aire sino una realidad palpable donde la esencia de Dios ha impregando cada momento.
Gracias a cada una porque juntas hemos formado un buen grupo de baile dispuetas a danzar a SU RITMO.
Recuerda... que cada instante vivido es una oportunidad para lanzarse en sus brazos y dejarnos llevar por la música que envuelve nuestra vida.
